Compartiendo Bendiciones~Gálatas 6:6-10 

  • Como cada uno es una frase importante en el lenguaje del cristiano, tambien es la palabra compañerismo (traducida “partícipe” en Gal. 6:6).
  • La palabra griega aquí, koinonia, significa “tener algo en común.”
  • Pero muchas veces en el NT, koinonia tiene que hacer con compartir en las bendiciones materiales con cada uno (Hechos 2:42; 2 Cor. 8:4; Heb. 13:16).
 
  1. El mandamiento: compartir con cada uno (Gál. 6:6-8).
    1. El maestro de la Palabra comparte tesoros espirituales, y aquellos que son enseñados deben compartir tesoros materiales.
    1. El principio espiritual: sembrar y segar.
    2. Nuestras posesiones = semilla; dos tipos de tierra: la carne y el Espíritu.
    • Ganancia sembrada a la carne traerá una cosecha de corrupción (Gál. 5:19–21).
    • Ganancia sembrada al Espiritu producirá vida.
    1. Vamos a segar donde hemos sembrado, y vamos a segar en proporción como hemos sembrado (2 Cor. 9:6).
     
  1. La promesa y el peligro (Gál. 6:9).
    1. A veces desmayo spiritual viene de una falta de devoción  (Apoc. 2:2; 1 Tes. 1:3).
     
    1. A veces desmayamos porque de falta de oración (Luc. 18:1).
 
    1. A veces desmayamos porque de falta de nutrimento (Mat. 4:4).
 
    1. La promesa nos ayudará seguir: “porque a su tiempo segaremos.”
    • La semilla que está sembrada no produce fruto enseguidamente.
     
     
     
  1. Compartir implica hacer “bien a todos” (Gál. 6:10).
    1. Pero el cristiano debe pagar bueno por mal (Rom. 12:18–21) y hacerlo en el espíritu de amor cristiano.
     
    1. Buenas obras son un sacrificio espiritual dado al Señor (Heb. 13:16).
 
    1. Esto es como dejamos que nuestra luz brilla y glorifique a nuestro Padre en el cielo (Mat. 5:16).
 
  1. La prioridad: “a los de la familia de la fe”--el compañerismo de creyentes.
    1. Significa que debemos tener balance (1 Tim. 5:8).
    1. Compartimos con otros cristianos para que todos nosotros podamos compartir con un mundo necesitado.
    • El cristiano en la familia de la fe recibe para que sea un transmisor.
    • Como abundamos en amor uno a otro, rebosamos en amor por todos (1 Tes. 3:12).